sábado, 14 de enero de 2012

Geología - Algunos terremotos pueden ser propiciados por ciclones tropicales

Ciertos terremotos, incluyendo los desencadenados en Haití y Taiwán en 2010, pueden ser propiciados por ciclones tropicales (huracanes y tifones). Ésta es la asombrosa conclusión a la que se ha llegado en un nuevo estudio.

El mecanismo por el que se ejerce esta influencia es, a grandes rasgos, la erosión y los miles de deslizamientos de tierras causados por las intensas lluvias de esos ciclones. Esa redistribución puede retirar de la superficie una gran masa de tierra en zonas críticas, con un consiguiente aligeramiento de la presión ejercida sobre el subsuelo, lo que puede dejar más sueltas a las fallas, facilitando el movimiento que se traduce en un temblor de tierra.

Las fallas son fracturas en la capa rocosa de la Tierra producidas por el movimiento de las placas tectónicas. Al empujarse mutuamente, crece la tensión estructural, y al sobrepasar cierto umbral de resistencia, se libera, en forma de terremoto, esa tensión estructural. El ciclo suele repetirse de manera periódica.

Shimon Wdowinski, especialista en geofísica y geología del mar en la Escuela Rosenstiel de Ciencia Marina y Atmosférica (RSMAS, por sus siglas en inglés), de la Universidad de Miami, y un colega de la Universidad Internacional de Florida, analizaron los datos de terremotos de magnitud 6 y superiores acaecidos en Taiwán y Haití, y encontraron una fuerte correlación en el tiempo entre los dos tipos de desastres naturales: Los grandes terremotos acontecieron dentro del lapso de los cuatro años posteriores a una temporada de ciclones tropicales con mucha lluvia.

En las últimas décadas, tres ciclones tropicales acompañados de abundantes precipitaciones (los tifones Morakot, Herb y Flossie) estuvieron seguidos de grandes terremotos en las regiones montañosas de Taiwán en los cuatro años siguientes al paso de tales tifones. El tifón Morakot, del 2009, fue seguido por un terremoto de magnitud 6,2 en el mismo año, y otro de magnitud 6,4 en el 2010. El Tifón Herb, desencadenado en 1996, fue seguido por un terremoto de magnitud 6,2 en 1998 y otro de magnitud 7,6 en 1999. El Tifón Flossie de 1969 fue seguido por un terremoto de magnitud 6,2 en 1972.



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Una carretera en Haití. (Foto: Estelle Chaussard)



El terremoto de magnitud 7 que sufrió Haití en el 2010 se desencadenó en la región montañosa un año y medio después de que dos huracanes y dos tormentas tropicales azotaran al país en un breve intervalo de tiempo.

Según los autores del estudio, el mecanismo por el cual los ciclones pueden promover terremotos sólo es viable en fallas inclinadas donde hay movimientos verticales significativos.

El próximo paso de los investigadores será analizar los patrones de este fenómeno en otros lugares montañosos activos sísmicamente y que también son afectados por la actividad de los ciclones tropicales, como por ejemplo en países como Filipinas y Japón.



Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología

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